Skip links

Chiles en Nogada y Ramón Bilbao Rosado

En agosto, cuando las granadas aparecen en los mercados, sólo un platillo viene a la mente del mexicano; el chile en nogada. Un platillo de gran tradición mexicana que marca el comienzo de las celebraciones del mes patrio en septiembre y nos exalta el nacionalismo gastronómico.

Preparar los chiles en nogada, no es nada sencillo.  Es un platillo de mucha elaboración y diversos ingredientes.  Se utilizan muchos ingredientes de temporada: la nuez de castilla, la manzana panochera, el durazno criollo, la pera lechera, el chile poblano, y, sobre todo, la granada.

La pera lechera y el durazno criollo se distinguen por su dulzor y acidez. La nuez de castilla tiene un sabor suave, que le da versatilidad y hace que sea un ingrediente ideal para acompañar cualquier plato. Mientras que el chile poblano, en comparación con otros tipos de chiles, es un fruto grande con bajo contenido de capsaicina por lo que no es muy picante y aporta un gran sabor herbal.

Existen varias recetas: algunos prefieren usar carne deshebrada, otros la prefieren picada, algunos capean los chiles, otros no; pero en general tiene una composición de carne y fruta terminando con una espectacular salsa elaborada a base de nuez y unos toques de granada que embellecen el chile.

Este platillo evoca todo un ritual para su preparación y merece un maridaje que enaltezca los ingredientes y nos haga disfrutar el plato con mucha armonía como se merece.  Algunos pensaran que es difícil encontrar un vino que armonice todos los sabores dulces, salados, herbales y lácteos que encontramos en un chile en nogada, sin embargo, para mí la respuesta es muy sencilla, un vino rosado.

Ramón Bilbao Rosado tiene una composición de 85% garnacha, 15% viura.  La garnacha es una uva con notas de frutos rojos, un toque de pimienta blanca y alto nivel de azúcar; mientras que la viura es una uva de gran acidez y frescura. Su combinación hace un espectacular vino rosado de estilo provenzal muy fácil de tomar.  Sus notas de cítricos y flores blancas ayudan a equilibrar el dulzor del picadillo y cortar la sensación láctea de la salsa. Su acidez embona perfecto con las notas herbales del chile sin opacar ninguno de los sabores del platillo.  Este vino sin duda crea una perfecta armonía que resalta toda la grandiosidad del chile en nogada.

Leave a comment

error: Content is protected !!